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Cómo usar la lavanda en la cocina

Por Olga Bosch Fonte. Actualizado: 16 enero 2017
Cómo usar la lavanda en la cocina

La lavanda es una planta de pequeñas flores color lila que proviene del mediterráneo y que ha sido siempre utilizada en cosmética y perfumería aprovechando las cualidades de sus aceites esenciales y proporcionando a estos productos de un olor muy agradable. Pero también tiene otros usos, y el que ha proliferado en estos últimos tiempos es el culinario, muy arraigado en las mejores cocinas. Pero al ser una planta tan olorosa y de sabor amargo, hay que saber cómo utilizarla para este cometido, por lo que en unComo os vamos a contar cómo usar lavanda en la cocina y que te sorprendas con sus resultados.

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Pasos a seguir:
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Antes de utilizar la lavanda para la cocina, asegúrate que no ha sido rociada con pesticidas y la mejor forma de hacerlo es que la cultives tú en tu casa. Es muy sencillo: adquiere las semillas en cualquier vivero y plántala en una maceta pequeña para poder hacer uso de ella en cualquier momento. No obstante, también puedes adquirirla en tiendas donde nos proporcionen la seguridad de que no han sido rociadas con estos productos químicos.

En unComo te contamos cómo plantar lavanda por si escoges esta opción.

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Puedes utilizarla fresca, aunque su uso culinario más común será seca. Para secarla, extiende sus flores sobre una plataforma lisa y déjalas secar o bien coloca la planta hacia abajo para facilitar su secado. Es importante que recuerdes que sus flores tienen que secarse a la sombra y a una temperatura que no supere los 32 grados para que no se evapore su alcohol y pierda sus esencias y sus distintas propiedades. Esto puede tardar un par de semanas para que esté lista para su consumo. Dependiendo de cada plato, la utilizaremos de forma fresca o seca.

Cómo usar la lavanda en la cocina - Paso 2
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Va a sorprenderte si la utilizas para complementar otras hierbas como el romero, el tomillo o la salvia, puesto que la lavanda es pariente de estas y combina a la perfección. Si quieres condimentar un ave como el pollo o el pavo, utiliza un manojo con la mezcla de estas plantas y verás qué resultado obtienes. También casa muy bien con el hinojo y el orégano.

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Puesto que su sabor es algo amargo y su olor es muy fuerte, hay que utilizarla en pequeñas cantidades. Un exceso de este condimento podría darle a tus platos un aroma indeseado a perfume, por eso es recomendable que aderecemos nuestros platos con cantidades muy pequeñas o bien combinándola con otras hierbas como os hemos mencionado antes.

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La lavanda puede utilizarse como infusión, tiene un buen sabor y produce efectos calmantes, por ejemplo ante un dolor de cabeza; también es muy buena contra el insomnio y la ansiedad, además de ayudar a la eliminación de los gases.

Cómo ves, tiene muchas ventajas que puede que desconocieras. Asimismo, puedes añadirla en otras infusiones para combinar sabores distintos en una misma.

Cómo usar la lavanda en la cocina - Paso 5
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El uso de la lavanda en la cocina nos da mucho juego, no solo saborizando las comidas sino adornándolas. Y es que con una flores de lavanda podemos decorar un postre lácteo y cambiar su aspecto. Sirve una copa de champán con una de sus flores y cambiará considerablemente su presentación.

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Puedes darle uso a la lavanda en la cocina para repostería de dos formas:

  • Añade algunas de sus flores al tarro de azúcar y guárdalo. Así estará preparada el azúcar siempre con un aroma y un sabor a lavanda que podrás añadir a tus pasteles, galletas o tartas.
  • Puedes añadir la lavanda a la harina y realizar cualquier masa con la que darás un resultado muy aromática a tus bollos y pasteles.
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Si picamos la flor de la lavanda cuando está seca, podemos sacar un polvillo que sirve como condimento para platos más elaborados, donde la espolvorearemos en ensaladas, en la pasta o en las sopas y cremas.

Cómo usar la lavanda en la cocina - Paso 8
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Como última idea os recomendamos elaborar vinagre de lavanda. Para ello, rebaja el vinagre previamente con agua y añádele algunas flores de lavanda fresca y mantenlo cerrado dos semanas antes de consumirlo. Podemos dejar las flores dentro de la botella y siempre tendremos el vinagre aromatizado para su uso. A partir de ahí, podemos rociar nuestras ensaladas, verduras o pescados al horno, verás qué jugosos te quedan y qué aroma desprenden.

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