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Cómo hacer frutas secas

Por Borja Lopez. Actualizado: 16 enero 2017
Cómo hacer frutas secas

Si te gustan mucho las frutas secas, deberías tener en cuenta comenzar a secar tu propia fruta.

Los frutos secos están disponibles comercialmente en casi cualquier lugar hoy en día, el problema es que usan dióxido de azufre para mejorar el color del producto luego del secado. Si eres asmático, sabrás que este químico puede desencadenar tus síntomas.

Hay frutas secas orgánicas sin químicos, pero es bastante difícil encontrarlas.

Pasos a seguir:
1

Buscar la fruta

El primer paso es decidir que tipo de fruta vas a secar. Lo obvio son los duraznos, manzanas, plátanos, fresas, coco y ciruelas, pero no te olvides de las cerezas, cáscaras de cítricos, higos, kiwi, mango, peras y piñas. Por otro lado, el melón es de lo menos delicioso, porque sabe a caramelo, pero si te gusta mucho, adelante.

2

Seleccionar la fruta. Cuando seleccionas las frutas que vas a secar, tendrás que emplear el mismo ojo clínico que usas en la tienda de comestibles. Tienes que tomar frutas firmes, sin imperfecciones ni muy maduras. Frutos que se acerquen lo más posible a la perfección.

3

Rebanadas y cubos. La preparación de la fruta para el secado no es diferente a prepararlas para el consumo. Tienes que lavar todas las frutas bien, sobre todo si la fruta que vas a utilizar va a ser consumida con la piel. Esto eliminará la suciedad y los plaguicidas persistentes.

Si es necesario, corta la fruta en trozos de igual tamaño. Para las cerezas por ejemplo, basta con cortarlas a la mitad. Manzanas y peras deben ser sin corazón y en rodajas gruesas.

La clave aquí es que todas las piezas sean de tamaño similar de manera que se secan a la vez.

4

Tratamiento previo apropiado de los frutos secos. Hemos mencionado que las frutas secas compradas en la tienda a menudo contienen azufre para hacerlas más atractivas.

Hay un sencillo tratamiento no químico que también tiene la ventaja de restaurar una porción de vitamina C que se pierde durante el proceso de secado. La forma más sencilla de hacer esto es sumergir los trozos de fruta en un baño de ácido ascórbico, que se puede hacer combinando 2 cucharadas de ácido ascórbico – o su equivalente, 5 gramos de tabletas de vitamina C triturada – en un litro de agua.

Otro método consiste en escaldar la fruta poniendo rebanadas al vapor durante 5 minutos y luego transferirlas a un baño con agua helada para detener la cocción. Aunque este proceso sólo es bueno para ciertas frutas, como manzanas, peras y duraznos.

5

El secado al sol es el método más ecológico, y realmente es sólo una opción viable para los que viven en climas de intenso calor (alrededor de los 40º) y con una humedad relativamente baja. También se debe garantizar que este tiempo dure de dos a cuatro días.

Se colocan las rebanadas de fruta en una bandeja para hornear, y luego se expone a la luz solar directa. Gira la fruta una vez al día para promover un secado parejo.

Algunos aficionados al secado de frutas recomiendan colocar un ventilador cerca para estimular la circulación del aire, y también guardar las bandejas durante la noche para evitar la formación de rocío en los frutos.

6

Secado al horno

Es verdad que el horno se deja encendido mucho tiempo, pero está a tan baja temperatura, que en realidad no es tan malo para el medio ambiente. Aunque puede serlo para tu factura de gas.

El horno debe fijarse en su posición más baja, alcanzando una temperatura de no más de 60º, y la puerta debe dejarse un poco abierta para permitir cualquier salida de vapor.

Una vez más, los expertos recomiendan colocar un ventilador cerca para mantener el aire en circulación.

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Deshidratador eléctrico. Si planeas que el secado de frutas sea un hábito para ti, puede ser inteligente invertir en un deshidratador eléctrico. Son más económicos que dejar el horno encendido durante tanto tiempo.

Otras ventajas son que puedes salir de casa tranquilo con el deshidratador encendido, y además es la manera más rápida de tener tus frutas secas cuanto antes.

8

Todo listo. A pesar de que los tiempos de secado varían en función del tipo de fruta, en como se prepara y como se seca, hay algunos trucos simples para probar cuando está hecha.

Una buena manera de probar si la fruta se “cocina” es tocarla - debe sentirse seca, pero no frágil, casi tomando una textura correosa pero flexible.

Luego corta un pedazo de una rodaja y mira. Si hay rastros de humedad, le falta un poco más.

La fruta fresca y seca es un excelente agregado para cualquier tipo de dieta. Con moderación, los frutos secos pueden ser una golosina saludable y dulce. Sin embargo, es posible que desees mantener un ojo en el consumo, sobre todo si estás tratando de mantener el recuento de hidratos de carbono dentro del rango saludable.

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